Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal
Inicio de sesión

Noticias Segemento Privilegio

 Editor de contenido ‭[1]‬

​​

Artículos de interés - Privilegio​​

​​​

noviembre 13
El deporte, el mejor ejemplo de liderazgo empresarial

  • Los buenos deportistas y sus entrenadores, con sus resultados, sirven de inspiración a muchos líderes empresariales.

Fuente: Old Mutual

Uno de los inspiradores más destacados de los últimos meses desde el punto de vista deportivo y empresarial es el director técnico de la selección colombiana de fútbol, José Néstor Pekerman, quien logró juntar a un grupo de jugadores talentosos, con muy buen equilibrio entre juventud y experiencia, y los puso a jugar bien y a obtener resultados, como fue el quinto lugar en el pasado Mundial de Fútbol Brasil 2014.

Sin embargo, existen variables para el éxito que exigen atender diferentes frentes. “No siempre tener a los mejores asegura el éxito”, comenta Manuel Felipe García Ospina, Gerente Escuela de Planeación Financiera y Comercial, quien recuerda la ‘era galáctica’ del Real Madrid FC, como se le conoce a la primera etapa del dirigente español Florentino Pérez como presidente del club de fútbol, donde hoy juega el colombiano James Rodríguez.

A pesar de la contratación –iniciando este siglo– de figuras como el portugués Luís Figo, el francés Zinedine Zidane, los brasileños Ronaldo y Robinho, y los ingleses David Beckham y Michael Owen, los resultados no siempre fueron los esperados para una nómina que en esa época superó los 200 millones de euros (sin contar lo que costaron Owen y Robinho).

En todos los casos, hay que saber sacar el mejor provecho de los miembros de un equipo y para ello el ‘director de orquesta’ es esencial: “El líder no es aquel que se impone, sino una persona que invita y motiva a ser mejor, a no rendirse y a dar todo por un objetivo”, dice el ejecutivo de Old Mutual.

Lo mismo sucede en las empresas, que con frecuencia contratan una nómina costosa que no rinde los frutos esperados debido a que no logra funcionar de la mejor manera por falta de directriz, pues un buen dirigente debe, entre otros aspectos, resolver las diferencias y los egos entre los colaboradores con mayores dotes de liderazgo y sus respectivos equipos de trabajo.

Y, continuando con el fútbol, uno de los mejores referentes empresariales es el de Pep Guardiola, quien dirigió al FC Barcelona entre el 2008 y el 2012, y en su primera temporada como líder logró ganar la Champions League, la Liga española y la Copa del Rey, lo cual convirtió a ese club en el primer equipo español de la historia en lograr el triplete el mismo año.

Otro de los referentes que se deben tener en cuenta, ya no como equipo de 11 jugadores sino como individuo es un deportista como Roger Federer, quien a sus 34 años es una leyenda viviente del tenis mundial y es considerado como uno de los mejores tenistas de todos los tiempos.

Entre sus récords en 16 años de carrera profesional se destaca el número de semanas como número uno del mundo, con 302, más que el estadounidense Pete Sampras, quien se mantuvo en el primer escaño del ranking ATP durante 286 semanas.

Federer también ostenta el mayor número títulos en ‘grandslams’, con 17 en 25 finales disputadas, y sigue en los primeros lugares de la clasificación: “Estar a la altura de los mejores en un deporte en el que el declive se da a los 29 o 30 años es toda una proeza que obedece a la planeación, la perseverancia y saber hasta dónde se quiere llegar”, comenta Manuel Felipe García.

Ni mejor ni peor que nadie

Una ‘cátedra’ de liderazgo la dio el piloto colombiano Juan Pablo Montoya durante su primera temporada en la Fórmula Uno. Luego de efectuar un espectacular sobrepaso sobre el auto del entonces múltiple campeón Michael Schumacher, con un carro técnicamente inferior que el del piloto alemán, el bogotano dijo que él “no era menos que Schumacher”.

Esa mentalidad es la que permite ganar y llegar lejos, en contraste con algunas selecciones de fútbol, que se amilanan ante el rival antes de jugar los partidos.

Lo mismo sucede con las empresas, pues hay que tener esa ‘sed’ moderada de triunfos y objetivos claros y planificados, sin atemorizarse por los competidores o por los desafíos del mercado y para ello la guía, en forma de ‘coaching’ o ‘mentoring’, es vital: “Hay que hacer muchos goles, pero siempre uno más de los que uno recibe”, puntualiza Manuel García.

Comentarios

No hay comentarios sobre esta entrada de blog.